miércoles, 13 de agosto de 2014

Bricolaje: consejos para taladrar acero

Hace unos días, me tocó que taladrar varias planchas de acero de entre 1 y 1,5mm de grosor para instalar una campana extractora que se resistía. Madre mía, la cantidad de brocas que pueden ir a la basura si uno no lo hace bien es impresionante. Veamos pues unos consejos para taladrar correctamente planchas de acero de ese grosor, que son las que uno podría usar para alguna tarea de bricolaje.     


  • Lo primero que necesitarás es un taladro que puedas poner a bajas revoluciones. Cuanto más rápido va, mas calor se produce con la fricción y más fácil es que se desafile una broca. Si tienes un taladro que no permite demasiado ajuste en cuanto a este parámetro se refiere, simplemente taladra a "ráfagas cortas". Esto servirá.
  • Lo siguiente son las brocas.  Unas buenas brocas, de marca reconocida y calidad profesional (huye de las marcas blancas de leroy y otras similares, que no duran nada) te ayudarán a lograr tus objetivos. Las hay de diversas calidades (HSS, titanio,...). Compra las mejores que puedas.


Vayamos ahora al taladrado en sí. Puedes tener un taladro buenísimo y unas brocas profesionales y romperlas como si fueran de papel. En las fábricas, utilizan máquinas que taladran en ángulos perfectos y a revoluciones exactas, y refrigeran las brocas automáticamente. En casa, tendremos que apañarnos con lo que tenemos.

  1. Si la tienes, pon una plancha de metal debajo del objeto a taladrar. Esta hará de mártir. Si pones una plancha de madera, posiblemente desafiles la broca al atravesar la plancha de metal que quieres taladrar.
  2. Con un clavo de acero, marca el punto exacto donde vas a taladrar. El acero es muy resbaladizo y la broca saldrá disparada.
  3. Fija bien todo con gatos. Necesitarás ambas manos libres para sostener el taladro.
  4. Deberás hacer primero un agujero "guía" y luego ir aumentando el diámetro. Es decir, si quieres hacer un agujero de 6mm, deberás empezar con las brocas más pequeñas que tengas, que seguramente serán de 1.5, e ir subiendo (2,3,4,6). Cuidado al usar las brocas pequeñas: se parten con facilidad.

Ahora lo que hay que hacer es sostener el taladro con ambas manos totalmente perpendicular al objeto a taladrar (como sea redondeado vas a pasarlo un poco mal) y darle a taladrar a ráfagas, como comentábamos antes. La broca la tienes que refrigerar cada pocas ráfagas. Para refrigerarla, basta con sumergirla en un vasito con agua (cada poco tiempo, para que no se destemple). Si tocas la broca con la mano y ves que empieza a estar demasiado caliente es que tienes que ir más despacio y refrigerarla más.

Si sigues pacientemente estos pasos conseguirás taladrar el acero sin demasiados problemas y sin cargarte un montón de brocas en el intento.

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