jueves, 11 de abril de 2013

Ahorra dinero cambiando tú mismo las tapas de los zapatos

Cambiar las tapas de los zapatos es muy sencillo. Tanto que no te merecerá la pena ir al zapatero. Podrás hacerlo tú mismo.

En primer lugar, necesitaremos comprar las tapas. Las suelen vender en ferreterías y también en el rastro (en concreto, en el rastro de Madrid las he visto, aunque no recuerdo cuánto costaban). Necesitarás fijarte en el tamaño, que sean más grandes que el talón de tu bota o zapato.




También existen tapas para zapatos de tacón de mujer, que puedes comprar en ebay a un precio tirado. Estas son distintas, ya que llevan una pieza que va encajada en el tacón.


tapa zapato mujer

En  segundo lugar, necesitarás comprar clavos. Unos clavitos pequeños, de 1 cm de longitud, que usaremos para reforzar la tapa clavándola contra el tacón. También necesitaremos un cutter, o unas tijeras en su defecto, una lija de grano medio para repasarlo todo una vez terminado y que quede bien y un buen pegamento, que puede ser por ejemplo pattex extreme reppair (uno que sea especial para caucho, que resista agua y cambios de temperatura, golpes y vibraciones).

El procedimiento es muy sencillo:

- quitamos las tapas viejas con ayuda de un destornillador de punta plana. Basta hacer un poco de presión entre la vieja tapa y el resto del tacón e ir haciendo palanca. Salta muy fácil.

- ahora pegamos la suela con la tapa que hemos comprado. Antes, debemos de limpiar minuciosamente con alcohol ambas superficies y dejarlas secar. Si no,no adherirá bien.

- Pasado un tiempo, cuando la cola ha empezado a endurecer, clavamos las tapas con los clavitos que hemos comprado, que servirán de refuerzo. Con poner 4 o 5 es suficiente (si antes tenía clavos, usar los mismos agujeritos)

- cortamos el sobrante de tapa con un cutter, o unas tijeras, lo que sea más cómodo, y lo lijamos con una lija de grano medio para que quede suave. Es posible que esto no haga falta si lo hemos cortado bien a ras.

Y ya tenemos tapas nuevas. Basicamente éste es el mismo proceso que hace el zapatero.

La primera vez nos costará un poco de dinero extra, por comprar la cola, que serán unos eurillos, pero las siguientes nos saldrá al precio al que compremos las tapas, ya que un pegamento de tanta calidad podremos resusarlo bastantes veces.

Las tapas puestas con este procedimiento duran cientos de kilómetros pateados sin soltarse (pueden morir por desgaste, pero por soltarse jamás), ofreciendo un resultado excelente. En todo caso, y sobre todo al principio, estad un poco atentos a que los clavitos no se salgan, porque a veces se sale alguno y hay que darle un martillazo para meterlo hacia dentro otra vez. 

Este video es bastante ilustrativo.

Todos los artículos de bricolaje

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.