martes, 5 de julio de 2011

Defensa personal: mitos y realidades

Esta es una conversación que tengo muy frecuentemente con amigos, conocidos, familiares, compañeros de trabajo y todo tipo de gente que se entera de que me gustan y he practicado estas cosas ... Vamos a hablar de la defensa personal. Vamos a intentar separar un poco lo que es "vendernos una clase" de lo que es la realidad.

Normalmente todo el mundo siente como poco curiosidad por saber qué es eso de la defensa personal, sienten la importancia de aprender algo al respecto y la cosa acaba en "sí, debería aprender, me vendría bien ... PERO ... ", lo cual es acompañado de alguna excusa.

Muchas veces, esas reticencias a aprender están basadas en una serie de mitos que nos han ido transmitiendo una y otra vez desde pequeños. Y no, lo que hace Jackie Chan no es defensa personal. Es muy difícil y muy meritorio, pero tiene otro nombre: coreografía.

En las películas, todo puede repetirse hasta que salga bien una y otra vez. En la vida real, desafortunadamente, sólo tenemos una oportunidad ... y dura unos escasos segundos. Sí, así es, unos segundos puede ser la diferencia entre poder escapar o que te violen, entre vivir o morir.


MITOS

1. Como sé defensa personal, si alguien me pide la cartera y lleva una navaja, lo desarmaré rápidamente y acabaré con él: ni se te ocurra. Dale la cartera y que se vaya. La defensa personal es la última alternativa. Lo que pueda pasar si le intentas desarmar es totalmente impredecible (ejemplo: un segundo atracador te arrea con un bate de beisbol en la cabeza, ¿lo habías visto venir por detrás?)

2. Fulanito, que tiene cinturón negro de kárate/taekowndo/judo/lo-que-quieras, seguro que sabe defenderse muy bien: las artes marciales son una disciplina deportiva. La mayoría de las cosas que enseñan no funcionan en una pelea sin reglas. No contemplan que alguien te pegue un botellazo por detrás ni que el suelo esté mojado y no puedas dar patadas. Muchos de los agarres de judo y similares no funcionan si el adversario puede mordernos en el cuello o darnos un rodillazo "allí donde nunca da el sol". Otra cosa es que el tío que se defiende sea cuarto dan de kárate y no haya hecho otra cosa en su vida .... pero no hay muchos así.

Por supuesto, esto no quiere decir que las artes marciales no sirvan para nada: aprendes a golpear, te acostumbras a recibir algún golpe que otro, estás en forma, ... En fin, tampoco hay que negar la evidencia.

3. Hay determinados puntos de presión en el cuerpo que sólo con saberlos es suficiente para defendese, porque causan un gran dolor si aprietas un poco ... Pues enhorabuena, pero la realidad es distinta. Los mecanismos de defensa tienen que ser simples y fáciles de usar, con golpes rápidos, nada rebuscados, que no requieran mucha fuerza. ¿O crees que es fácil buscar puntos de presión raros cuando alguien te pega puñetazos y patadas?

4. Inmovilizar a alguien con una llave es facil ... Sí, muy fácil ... en clase, cuando el profesor sabe que sus alumnos van a atacarle de una forma predeterminada. Simplemente por llevar una cazadora de cuero es fácil que no puedas agarrar bien al atacante. Menuda contrallave más tonta, una cazadora, ¿verdad?

5. Si aprendo unos cuantos golpecitos en un rato ya será suficiente. Cuando alguien te ataca entra en juego algo que cambia todo ... MIEDO ... Un miedo atroz a que nos hagan daño, a que nos pase algo ... Si ves unos cuantos videos pero no practicas, o bien practicas pero de una forma tan light que no hay ninguna similitud con un caso real, no has hecho gran cosa (es mejor que nada, claro). La defensa personal requiere práctica, como todo.

6. Como soy muy grande, soy invencible. ¿Sabes lo fácil que es esconder un cuchillo?


REALIDADES

1. La mejor forma de defensa personal, simplemente, es NO ESTAR ALLÍ. Evitar sitios peligrosos. No ir por el parque sólo a las tantas de la mañana, transitar por calles principales, con gente. Y, por supuesto, si hay bronca o si ves algo raro ... pies para que os quiero. Vale más quedar como un cobarde que ser valiente y que te manden al hospital.

2. Una pelea dura unos pocos segundos y, casi siempre, el que da primero da dos veces, tres, ... todas ... Llegado el momento, si no ha sido posible evitarlo y ves que no te queda otra, pega tú primero.

3. Pegarle a alguien tiene consecuencias legales graves. Romperle la nariz a alguien te cuesta 3.000 euros de indeminización, ir a juicio, ...

4. Si alguien se mete contigo va a ser más grande y más fuerte que tu y, seguramente, será violento y tendrá más experiencia peleando, aparte de que casi seguro no irá solo. No pinta nada bien, ¿verdad?

5. Normalmente, donde hay uno hay más ... Si vas al suelo es seguro que te patearán.

6. Lo primero que hay que hacer para defenderse es MONTAR UN ESCÁNDALO. Que todo el mundo se fije en lo que está pasando. El atacante buscará otra víctima más fácil o, por lo menos, sabrá que en segundos puede meterse en un pollo de narices o puede venir la policía.

7. Si atacas, asegúrate de que no va a poder levantarse y perseguirte.Que no se levante antes de que tu estés bien lejos.

8. Si le pegas un puñetazo a alguien en la barbilla (directo, no uppercut) es posible que te rompas los nudillos. Vaya sorpresa, ¿eh? Los guantes de los boxeadores, en parte, son para evitar que esto suceda.

Y podríamos seguir con estas cosas ratos y ratos ... Sobre estos temas, a mí me gustan mucho los libros de Geoff Thompson (ésta es su web), que pueden bajarse en formato pdf por la patilla de los sitios habituales ... Están en inglés :(


LA PREGUNTA Y LAS RESPUESTAS

Entonces, la gran pregunta, si quiero saber defenderme, al menos lo mínimo-mínimo, y no mido 1.90 ni estoy cuadrao, ni tengo 40 horas a la semana para entrenar. Si soy una chica normalita ... ¿qué hago?

Hace falta un sistema que:

- no requiera gran fuerza
- sea fácil de aprender, sin llaves complicadas ni tonterías (minimalista)
- no requiera entrenamiento continuo, horas y horas, para mantenerlo
- pueda aplicarse con ropa de calle (patadas poquitas)
- aborde las situaciones más frecuentes (agarres más comunes, golpes más básicos)
- incluya defensa, al menos hasta donde se pueda, contra varios atacantes y contra cuchillo
- incluya entrenamiento en situaciones realistas (en el coche, sentado en un banco, un bar, ...)
- entrenamiento bajo presión (sin que muera nadie, pero con cierto realismo)

Entre las opciones posibles, la que está ahora mismo de moda es el krav-maga. El sistema de defensa que usan las fuerzas especiales israeliés y que ha traspasado fronteras (salió en un reportaje de la tele hace un tiempo).

¿Y qué es el krav-maga? Pues puedes hacerte una idea viendo este video.

Por supuesto, aparte de esto en particular, cualquier entrenamiento de artes marciales te servirá para aprender a golpear, quitarte el miedo, ....

¿Y si aprendo esto sabré defenderme de todo el mundo en cualquier situación? Sintiéndolo mucho, NO ... En una pelea intervienen muchos factores y muy poquitos de ellos son controlables. Nadie puede prometerte que si tienes un cinturón negro en krav-maga no vendrá un tío que sabe boxear y te dejará KO de un par de puñetazos. Eso sí, si entrenas a algún deporte de contacto, el que sea, tendrás una oportunidad de defenderte (el primer enemigo a vencer en una situación difícil es tu propio miedo).

¿A qué esperas para empezar?

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